Reseña
Benjamín Vicuña Mackenna, en el año 1855 y visitando Berlín, se encuentra con el barón M. de Humboldt, con el que se compromete a comprobar el origen de los “Vicuñas”. A través de su investigación, Vicuña Mackenna apunta a la derivación del nombre que los castellanos, estremeños, andaluces y criollos de Potosí se dieron a sí mismos cuando se organizaron en cuerpo de batalla en 1622. Allí, indica que “Acordaron en esta junta de ponerse todos los soldados sombreros de lana de vicuña para conocerse, y por estos sombreros los llamaron Vicuñas en la Historia.» (Vicuña Mackenna, 1902, p. 29).
Fragmento
Los «Vicuñas:», es decir los criollos, corrieron a las armas apellidando a sus aliados, y desde ese día quedaron formados en filas de batalla los unos contra los otros en las calles de Potosí y en todas las comarcas vecinas hasta Oruro y Chuquisaca.
En el mes de junio de 1822 los «Vicuñas» lucían bajo su divisa de cinta nácar doscientos soldados al mando de doce capitanes y bajo el pendón del más prestigioso, del más bravo y del más rico de sus parciales, don Francisco Castillo, opulento como un millonario y pendenciero como un calavera. (Vicuña Mackenna, 1902, p. 22).